Cambiar la denominación social en una empresa es un proceso con el que podemos ayudarte en nuestra gestoría fiscal en Barcelona. En este artículo te vamos a ayudar a conocer mejor qué es un cambio de denominación social y cuándo puede interesarte entre otros aspectos.
Qué es un cambio de denominación social
Lo primero que debes tener en cuenta es que la denominación social es el nombre oficial y único que identifica a una persona jurídica en el tráfico mercantil. Para que nos entendamos mejor, es como si se tratase del DNI de la empresa. Esto es obligatorio para todas las sociedades para que puedan identificarse con facilidad y dicha denominación debe reflejarse en sus estatutos y en el Registro Mercantil.
Teniendo en cuenta esto, el cambio de denominación social es posible. Para llevar a cabo este cambio de denominación social se deben modificar los Estatutos Sociales de la empresa, ya que debe quedar reflejado en ellos.
Además, no es algo que se pueda hacer de forma arbitraria, ya que para modificar denominación social debe haber un acuerdo formal en la junta general de socios y, una vez llegado al acuerdo, llevar a cabo una escritura pública ante un notario.
¿Cuándo conviene realizar un cambio de denominación social?
Hay varios motivos estratégicos que explican cuándo conviene hacer un cambio de denominación social sociedad limitada. Uno de los más habituales es cuando se busca hacer un rebranding integral. Empresas que buscan por completo cambiar su imagen de marca y quieren que su nombre legal de la empresa coincida con su identidad comercial, por eso hacen el cambio de denominación social.
También conviene realizar el cambio cuando hay un pivotaje en el negocio. Si tienes una empresa de construcción y, por el motivo que sea, ahora tu empresa se dedica a otros asuntos que tienen que ver con otro sector, el nombre anterior de “Construcciones Rodriguez” ha quedado obsoleto.
Otro caso en el que conviene realizar un cambio de denominación social es cuando se lleva a cabo una fusión o adquisición. Lo normal es adoptar un nombre de la sociedad que represente la nueva estructura de la misma.
Cuando hay una grave crisis de reputación también existe una razón social para cambiar el nombre y, por supuesto, cuando se busca una expansión internacional y el nombre que se tiene cuenta con connotaciones negativas en otros países.
¿A qué tipos de empresas afecta el cambio de denominación social?
Salvo a los autónomos que no tienen denominación social debido a que operan bajo su nombre y apellidos, el resto de entidades con personalidad jurídica propia se ven afectadas por el cambio de denominación social.
Esto afecta a las Sociedades de Responsabilidad Limitada, Sociedades Anónimas, Sociedades Profesionales, Cooperativas y Sociedades Laborales y las Asociaciones y Fundaciones que estén inscritas en registros públicos.
Diferencia entre denominación social y nombre comercial
La denominación social es el nombre legal de la empresa en cuestiones burocráticas, fiscales y judiciales. Este nombre es el que aparece en las facturas, los contratos y las nóminas entre otros documentos importantes. A diferencia del nombre comercial, la denominación social se registra en el Registro Mercantil Central.
Por su parte, el nombre comercial también es conocido como la marca de la empresa. Es el nombre con el que la empresa se presenta al público y se registra en la Oficina Española de Patentes y Marcas.
Para que entiendas mejor todo esto, Inditex sería la denominación social y Zara una de las marcas.
Requisitos previos para cambiar la denominación social
Antes de llevar a cabo los pasos necesarios para cambiar el nombre legal de la empresa es importante tener en cuenta que se cumplen ciertos requisitos previos.
En primer lugar, el nombre tiene que estar disponible. Este no puede ser idéntico o muy similar a uno que ya existe.
También es necesario convocar una junta. El órgano de administración deberá convocar a los socios de la empresa para que estos puedan votar por el cambio de denominación social SA, ya que el acuerdo de junta de socios es fundamental.
Una vez que la junta general de socios ha dado el visto bueno al cambio, el siguiente paso consiste en la redacción del nuevo artículo para la modificación de estatutos. Se preparará un borrador de la modificación del artículo de los estatutos sociales relativo a la nueva denominación de la empresa.
Documentación necesaria para el cambio de denominación social
Para completar el cambio de denominación de forma exitosa es necesaria cierta documentación.
Será necesario la certificación negativa de denominación social. También será necesario el acta de la Junta General o, en su defecto, el Certificado del Acta en donde se ha aprobado el cambio de nombre.
Otro documento necesario es la nueva escritura de constitución en donde figure el nuevo nombre, ya que el notario tendrá que comprobar en la notaría los datos actuales. Finalmente, el DNI del administrador o apoderado que firme la nueva escritura.
Costes y plazos del cambio de denominación social
Llevar a cabo un cambio de denominación social tiene unos costes asociados. Estos serían los costes desglosados.
- Tasas del Registro Mercantil 20€ aprox.
- Honorarios notariales 250€ aprox.
- Tasas de inscripción en el Registro Mercantil provincial 200€ aprox.
En cuanto a los plazos del cambio de denominación social, la obtención del certificado tardará unos 3 días como máximo mientras que la inscripción registral final puede tardar entre 15 y 30 días hábiles.
Trámites posteriores al cambio de denominación social
Si piensas que con haber inscrito el nuevo nombre en el Registro el proceso ha acabado, no es así, ya que tendrás que comunicar el cambio a Hacienda, la Seguridad Social, los bancos, a tus clientes y proveedores, y actualizar la ficha técnica de los vehículos en el caso de que tuvieras.
¿Tiene consecuencias fiscales o contables el cambio de denominación social?
El cambio de denominación social no tiene consecuencias fiscales, ya que no se altera en ningún momento la personalidad jurídica de la empresa.
A nivel contable es muy importante ser muy cuidadoso con la trazabilidad de las facturas. Durante el periodo de transición es bastante probable que lleguen facturas con el nombre antiguo de la empresa. A pesar de que son válidas siempre que el NIF coincida, es recomendable regularizar la situación cuanto antes para evitar complicaciones y requerimientos de información futuros que podrían acarrear problemas.
Errores frecuentes al cambiar la denominación social
Uno de los errores más frecuentes es empezar a utilizar el nuevo nombre antes de que este esté inscrito. No publicites el nuevo nombre ni emitas facturas antes de que el Registro Mercantil te haya dado el visto bueno al cambio para evitar sanciones o nulidad de contratos.
Otro error consiste en no comprobar las marcas. A pesar de que el nombre puede estar disponible en el Registro Mercantil, eso no quiere decir que pueda estar registrado como marca en la OEPM.
También es bastante común que haya problemas con el certificado negativo. Algunas personas olvidan que el certificado caduca y, por lo tanto, deben volver a pagar y solicitarlo para así tener nuevo tiempo de inscripción. Contar con los servicios de una gestoría como la nuestra te asegura no tener este tipo de problemas.
¿Se puede hacer un cambio de denominación social sin actividad?
Sí, sin ningún problema. De hecho, esto se hace cuando se planea reactivar la sociedad para un nuevo proyecto.
¿Cuándo conviene delegar el cambio de denominación social en una asesoría?
Debido a la gran cantidad de trámites que se deben hacer en un cambio de denominación social, la apuesta más segura es delegar siempre en una asesoría como la nuestra.
Contar con nosotros para cambiar la denominación social de tu empresa te asegurará el cumplimiento de plazos. Esto es muy importante en un trámite mercantil, ya que evitarás sanciones por no comunicar el cambio a tiempo ahorrando dinero.
Además, con nuestros servicios podrás estar tranquilo en cuanto a la redacción de actas se refiere. Cometer un error en este apartado es muy peligroso, ya que puede provocar que el Registro Mercantil rechace la inscripción obligando a repetir con ello el proceso notarial.
Finalmente, con una asesoría como la nuestra trabajando a tu lado te aseguras de que estás protegiendo la identidad de tu empresa en todas sus vertientes. Contacta con nosotros y descubre cómo podemos ayudarte a la hora de hacer un cambio de denominación social en tu empresa.
