Una pregunta de lo más habitual que tienen muchos de nuestros clientes es si se puede pedir una incapacidad estando trabajando. Si te afecta esta situación y quieres saber si tienes derecho a una incapacidad laboral, en nuestra asesoría laboral en Barcelona podemos estudiar tu caso detenidamente y darte la mejor solución.
En este artículo vamos a tratar de resolver esta pregunta y alguna más relacionada para que tengas más claro cómo es una incapacidad permanente total o cómo se puede solicitar incapacidad permanente entre otras opciones.
Solicitar incapacidad permanente estando trabajando: ¿es posible?
Solicitar una incapacidad permanente estando trabajando es posible. Esto se debe a que la Seguridad Social no exige que estés en una situación de baja médica en el momento en el que se inicia el trámite, por lo que realmente no importa si te encuentras trabajando o no. Lo único importante cuando se solicita una incapacidad permanente es si tu estado de salud limita de forma significativa tu capacidad laboral.
Por lo tanto, puedes estar trabajando con normalidad y solicitar la incapacidad permanente o hacerlo si tienes una enfermedad o lesión sin problema. En la práctica, el único requisito es que tu estado de salud no sea el adecuado para el trabajo para llevar a cabo una solicitud incapacidad permanente.
¿Se puede pedir una incapacidad sin estar de baja?
También es posible pedir una incapacidad sin estar de baja. A pesar de que es habitual que el proceso venga precedido de una baja, sobre todo, en una gran invalidez, no es un requisito indispensable.
Si tienes una enfermedad crónica que te impide trabajar, sufres limitaciones a tus funciones y tu situación no va a mejorar previsiblemente, podrás pedir una incapacidad laboral Seguridad Social.
A pesar de que no sea una condición necesaria, lo que sí que debes tener en cuenta es que tener derecho a incapacidad permanente puede ser más complicado si no hay una baja con antelación. Esto se debe a que a la hora de pedir incapacidad en la Seguridad Social que haya una baja facilita demostrar la complejidad del caso.
Quién puede solicitar una incapacidad permanente mientras trabaja
Cualquier trabajador, tanto por cuenta ajena como autónomo, puede pedir incapacidad en la Seguridad Social mientras trabaja. Para llevar a cabo esta solicitud es necesario cumplir con los requisitos de afiliación y cotización.
Los perfiles más habituales que solicitan una incapacidad permanente mientras trabajan son aquellos que sufren enfermedades crónicas. Trabajadores que tienen fibromialgia, esclerosis múltiple o cardiopatías que han empeorado con el paso del tiempo.
Un perfil muy habitual son las personas que trabajan en profesiones con una alta exigencia física. Operarios de la construcción o limpiadoras con artrosis severa que, a pesar de que siguen trabajando, lo hacen con un dolor insoportable.
El otro perfil habitual en estos casos son los trabajadores que han sufrido un accidente. Los trabajadores que han sufrido un accidente y cuentan con secuelas permanentes y definitivas suelen solicitar la incapacidad laboral España.
Requisitos para pedir una incapacidad permanente
Para que el INSS pueda tener en cuenta tu solicitud mientras trabajas es importante que cumplas estos tres pilares fundamentales.
El primero, estar en situación de alta o asimilada. Hay que estar dado de alta en la Seguridad Social, es decir, estar trabajando de forma legal en ese momento, o en una situación asimilada al alta, por ejemplo, el paro.
El segundo de los requisitos incapacidad permanente es no tener la edad de jubilación ordinaria. Si el trabajador ha alcanzado la edad de jubilación y cumple con los requisitos que le otorgan una pensión contributiva de jubilación, por norma general, no puede solicitar la incapacidad.
La última tiene que ver con el periodo mínimo de cotización. Si la incapacidad deriva de un accidente, independientemente de si es laboral o no, o de una enfermedad profesional, no se exige cotización previa. En el caso de que derive de una enfermedad común los requisitos variarán dependiendo de la edad.
En el caso de los menores de 31 años tienen que haber cotizado un tercio del tiempo transcurrido desde los 16 años hasta el momento del accidente que ha causado la incapacidad.
Para aquellos que son mayores de 31 años la fórmula es más compleja. En este caso se suele exigir haber cotizado, como mínimo, una cuarta parte del tiempo desde los 20 años. Además, en este caso se debe cumplir con el periodo mínimo de 5 años.
Qué grado de incapacidad se puede reconocer si sigues trabajando
Es muy importante saber qué grado de incapacidad se puede reconocer, ya que dependiendo del grado podrás seguir en tu empleo actual o no. Existen diferentes grados de incapacidad: parcial, total, absoluta y gran invalidez. Veamos cada uno por separado.
El grado de incapacidad parcial se puede conceder cuando hay una disminución del rendimiento, como mínimo, en un 33%. Es compatible con el trabajo, por lo que puedes seguir trabajando recibiendo una indemnización a tanto alzado.
El grado de incapacidad total implica que no puedes realizar las tareas fundamentales de tu profesión. Con este grado de incapacidad no podrás trabajar en tu puesto de trabajo actual, pero sí que existen oficios diferentes que puedes desarrollar sin problema.
Para el grado de incapacidad absoluta implica que no se puede trabajar en ningún oficio con un mínimo de eficacia. En teoría no podrías trabajar, pero la ley permite diferentes actividades residuales adaptadas a estos trabajadores si no interfieren con la pensión.
La gran invalidez es el grado de incapacidad más alto. Una persona que se encuentre en este grado necesita ayuda de otra persona para los actos más esenciales. De la misma forma que existe con la absoluta, una persona que tenga este grado de incapacidad tan solo podrá trabajar en ciertos trabajos muy específicos y marginales.
Pasos para solicitar una incapacidad permanente
Lo primero que tienes que hacer en el proceso incapacidad permanente es reunir toda la documentación médica. Esto es lo primero y más importante, ya que tus informes de especialistas de la sanidad pública indicarán el grado de tus lesiones y cómo pueden afectar a tu trabajo.
El siguiente paso consiste en presentar el modelo oficial en el INSS. Lo podrás hacer de forma presencial o telemática y siempre adjuntando tu historial clínico.
Lo siguiente será ser recibido por un equipo de valoración de incapacidades. El médico evaluador será el que analice los informes que has presentado y, además, el que te hará pruebas específicas para conocer tu grado de invalidez. Es en este punto en donde se suele decidir el futuro del caso.
El EVI Seguridad Social emitirá el dictamen y el director provincial del INSS será el que dicte la resolución. El tiempo resolución incapacidad permanente es, como máximo, de 135 días hábiles.
Qué ocurre con tu empleo si te conceden la incapacidad
Esta es una de las mayores preocupaciones de los trabajadores cuando reciben una incapacidad laboral Seguridad Social.
Si te han concedido una incapacidad parcial podrás seguir en la empresa, en tu mismo puesto, pero cobrando una indemnización que equivale a 24 mensualidades de la base reguladora que tengas.
En el caso de que hayas recibido una incapacidad total lo más normal es que el contrato con tu empresa se extinga. En este caso cobrarías una pensión mensual vitalicia. En este caso, la base reguladora incapacidad permanente sería del 55%.
Si lo que tienes es una incapacidad absoluta o gran invalidez el contrato se extingue ya que no vas a poder trabajar. Aquí cobrarías el 100% de tu base reguladora o incluso más si se trata de una gran invalidez.
Errores comunes al solicitar una incapacidad estando trabajando
Uno de los errores más habituales al solicitar una incapacidad estando trabajando es no contar con los informes actualizados. Si presentas pruebas de hace dos años no servirá, el INSS necesita saber cómo te encuentras hoy.
Otro error frecuente consiste en confundir “diagnóstico” con “limitación”. La limitación es lo más importante, ya que puede determinar el tiempo que puedes estar sentado entre otros ejemplos.
Finalmente, otro error de lo más común y que te recomendamos evitar por completo es solicitar esta incapacidad sin asesoramiento previo. Por eso en nuestra asesoría laboral podemos asesorarte de la mejor forma a la hora de solicitar tu incapacidad laboral.
Cómo puede ayudarte una asesoría laboral en Barcelona a tramitar una incapacidad
En nuestra asesoría laboral en Barcelona encontrarás todo el acompañamiento necesario para que puedas tramitar una incapacidad de la mejor forma posible defendiendo tu derecho a reclamar lo que te corresponde.
Contamos con una red de peritos médicos que pueden redactar informes periciales para “traducir” tu enfermedad al lenguaje que el INSS necesita. Además, en el caso de que no estés contento con la resolución obtenida podemos ofrecerte representación legal. Contamos con defensa jurídica de primer nivel con abogados especializados en esta materia que pueden presentar una reclamación previa o demanda judicial en caso de necesidad.
Contar con una asesoría laboral como la nuestra es la mejor forma de defender tus intereses y de tramitar todo el procedimiento con una mayor tranquilidad y sin errores de por medio.
